Hay momentos en que te levantas y piensas...

también hay momentos en que te levantas y vas a orinar al baño...pero me quedo con lo anterior que tiene más chicha.

Hay días que uno sueña cosas extrañas, sin razón...que al levantarte o te ries o ni te acuerdas porque no vale la pena enlazar las pocas imágenes que te quedan en mente, pero un dia, soñé algo maravilloso.

Todo surgía un día (supuestamente de vacaciones) de Sol, calor y relax...yo y una desconocida, tumbados en la arena de una cala de agua cristalina, envueltos por una montaña inmensa y desierta. Ella y yo solos, y como los sueños aveces pueden ser maravillosos, esa persona que estaba a mi lado, era lo más bonito que jamás había visto en sueños, pues en la realidad, dudo cruzarme con ella...

Lo mejor de todo, fue que en el sueño no nos deciamos nada...simplemente nos mirabamos de reojo, i desde un plano aereo se podía ver como mi mente hacía que esas dos personas estiradas en la arena, se acercaban cada vez más como si de una ilusión óptica se tratara, asta encontrarme de frente con la belleza en persona.

No sabía que hacer...y como ella no hacía nada tampoco, decidí observar, mirarla, fijarme en todos los detalles porque sabía que al despertar tenía que recordar esos labios, sonrisa, ojos, pelo...en fin, podría estar describiéndola y no acabaría jamás, y vosotros/asno acabaríais haciéndoos una idea de como era ella.

Representaba en el sueño que el tiempo pasaba y solo nos mirábamos, nos amábamos con una dulce y fija mirada, la noche caía sobre nosotros y en ese justo momento desperté.

Al abrir los ojos, solo deseaba que llegara la noche para intentar soñar con ella de nuevo. Estuve todo el día pensando en aquella persona fantástica, lo que para míera la mujer perfecta.

Pero como era de esperar, la noche siguiente no apareció. Ni la otra, ni la otra...en fin, desapareció de mis sueños, pero no de mi memoria...cada día la recuerdo, y me siento bien, porque mi mente a sido capaz de regalarme un recuerdo muy bello y por ello le doy las gracias.

Lo curioso de todo, es que un mes después de tener ese encuentro no programado, conocí a la persona que me haría palpitar el corazón asta el día de hoy...y no la conocí en la playa, ni en verano, y no se parecía a esa chica tan espectacular...pero lo que me hizo caer en sus manos fue su dulce sonrisa...una sonrisa mucho más bonita que la de aquel sueño. No me lo podía creer, el corazón se me aceleraba cada vez que ella me sonreía.

Ahora sigo teniendo los mismos sueños de antes...en mi memoria una belleza inexistente por el momento, pero lo mejor de todo es que veo en mis sueños la mejor sonrisa que jamás haya podido ver en la realidad...por ese mismo motivo siempre intento hacer reir a mi princesa, para así asegurarme en cada momento que estoy enamorado, y que la hago feliz cuando está a mi lado.

Este es mi primer artículo, y no podía ser de otra manera que dedicándoselo a la persona que más quiero en el mundo.